Mi nombre es Carolina, tengo 19 años. Soy divertida, amigable, buena compañera y amiga, algo orgullosa, muy sensible, me interesa conocer y aprender, me encantan los idiomas (en especial el alemán), quiero viajar. Estudio Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires y además trabajo. Amo a la gente que me rodea, y que me quiere. Siempre intento hacer todo para que me valoren. Soy muy estricta conmigo misma, y también suelo tener autoestima bajo.
lunes, 30 de mayo de 2011
Enamorada.
domingo, 29 de mayo de 2011
Extraño todo, te extraño a vos.
viernes, 27 de mayo de 2011
31 de enero del 2011
Cuando pienso en vos, solo puedo sonreír. Es como si mi mundo tuviera sentido, solo por imaginarte. Afuera llueve, y el viento golpea a los árboles fuertemente. Está lleno de árboles acá. Es un bosque. Y se escucha fuerte como las hojas intentan frenar esa golpeada de aire provocada por la lluvia. El manto de lluvia es blanco, pues la lluvia cae fuertemente y sin parar. Me gusta la lluvia, me gusta escucharla… pero no me gusta tener que salir a caminar cuando llueve… menos acá que las calles son de arena y te encastras todo, y las calles se llenan de pozos a causa de la cantidad de autos turísticos que entran. Mi abuelo odia eso, siempre lo repite. Los turistas roñosos sucios y molestos. Que solo hacen eso: molestar.
Hace un mes y medio cuando decidí que no podías ser más parte de mi vida en ese sentido porque los dos nos lastimábamos mutuamente, en especial yo que me lastimaba a mi misma y a su vez me lastimabas vos, no pensé que ibas a causar tanto en mi. Creí que si, me iba a doler perderte porque de vos me había enamorado fuertemente aunque no había querido ese 26 de mayo del año pasado saber nada, por esto mismo… por este temor a volver a ser lastimada y abandonada porque si. Bueno, porque si no, supongo que debo tener algo bastante malo en mi que hace que quieran huir. Seré realmente tan histérica y loca como decís, pero creo que nadie en el mundo te va a amar como yo. Siempre digo eso, creo que mi amor es tan grande cuando quiero entregarlo, que sé que como yo nadie te va a volver a amar, capaz me equivoque. Me equivoqué una vez, es decir… creí que nadie iba a amar como yo, y creo que alguien más amó mejor… y hasta amaron mejor que a mi. Pero para no irme por las ramas, continuo diciendo que no pensaba terminar de esta manera, hasta me había prometido a mi misma no volver a hacer lo mismo. Y de nuevo estoy acá… esperando tus mensajes, tus llamadas, tus notificaciones lo que sea. De nuevo estoy rogando que quieras volver a estar conmigo, aunque por otro lado disfruto el estar sola porque me merezco estar sola una vez por toda después de tanto tiempo con alguien. Estoy de novia desde los 14 años, con tres chicos diferentes, pero desde hace tres años que solo viví de novia. Mi adolescencia, el nudo de mi adolescencia lo pase de novia… si hubiese sido con la misma persona, hasta ahí… pero ni siquiera. Fueron tres. Y ya no quiero más. La verdad es que necesito de un respiro, de independencia… pero ¿Cómo se puede cuando se ama y extraña tanto? Me molesta que crean que es simple obsesión hacia una persona… no lo sé… pero yo quiero estar con él y eso es todo. Lo extraño a cada segundo. Necesito que esté encima de mí y justamente eso es lo que él no quiere más. Porque no me soporta, porque no me aguanta. Es feo. Feo.
No encuentro solución a lo que siento, a lo que me pasa. No encuentro motivos para cambiar mi rumbo. Estos últimos días estuve mejor, no lo extrañé ni lo lloré tanto. Pero siempre sigue estando ahí y siempre vuelvo a meter la pata diciéndole cosas que no tengo que decirle porque está maal. Esta mal que sepa que lo amo, que lo extraño, que lo necesito. Porque eso aumenta su ego (que cabe aclarar es lo que más me gusta de él) aunque a veces lo pierde. Yo sé que le encanta saber que me tiene atrás y cuando y para lo que se le cante. Pero bueno… así es el amor y a veces uno debe dejar atrás el orgullo (yo ya lo hice bastante igual) y dejarse manipular si lo que quiere es estar con el otro.
OK puedo parecer una dominada y boluda total por dejarme “engatusar” y dejarme al antojo del otro. Pero me gusta estar así. Me gusta ser así. Y teniéndolo así cada tanto, sin tenerlo… es lo que me hace feliz.
Y ¿Quién me va a negar la felicidad?