viernes, 30 de octubre de 2009




¿Nunca te pasó que no entendés que es lo que pasa por la cabeza de los demás? ¿No te interesa saber por qué las personas actúan de una manera u otra? Últimamente, tengo esa intriga rondándome la cabeza. Igual, tomándolo desde el lado que yo lo miro y viendo el motivo por el cuál yo escribo esto que escribí... suena egoísta. Es egoísta de mi parte no entender por qué no puedo llegar a gustarle o por qué motivo me querría solamente como una amiga: es decir, uno no elige quién le gusta o de quién enamorarse. No te levantas un día y decís: Quiero que me guste este chico, me voy a enamorar de esta persona. No es así. Uno no elige a quién amar; y por eso, por un lado comprendo a Pablo... él no eligió enamorarse de otra persona (no lo defiendo, no es eso). Pero bueno, no entiendo (no hablo de Pablo, sé que suena todo muy confuso y a veces no se entiende, pero ahora mismo no hablo de Pablo) algunas cosas, o será que soy demasiado caprichosa y no quiero entenderlas. Yo quiero gustarle, y listo. Pero ni que fuera una diosa, o la mejor persona del mundo. Pero de todas formas: quiero gustarle a él, y no me interesa nadie más que él. Si, me gusta mucho, y cada día me está gustando más y más. Y no quiero volver a sufrir, o sea, si no pasara nada entre nosotros... no lo sufriría como la sufrí con Pablo; pero sufriría por no ser "querida" o como sea. No sé, sufriría el 'amar' y no ser correspondida. "Amar" entre comillas, claro.
Y quiero aclarar las cosas; quiero hablar pero también tengo miedo. ¿Qué si me como la humillación? ¿Qué si después nada vuelve a ser como antes? Tengo miedo; mucho miedo.

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