viernes, 9 de abril de 2010

Era muy obvio que hoy me iba a poner a escribir algo acá, por ser 9 de abril. Pero realmente, no estoy escribiendo por lo que sería obvio. Porque ese obvio, capaz me tuvo distraída un rato en el día, pero sin embargo, siento que mi corazón ya nada siente (hacia eso, esa, etc) Es como la canción de Paulina Rubio... "hoy decir adiós me toca a mí"
Ese adiós ya lo di yo, hace poco tiempo, pero lo dí al fin. ¿Por qué matarte matándote por algo que no se mata porque te mates? Ilógico, y puramente masoquista. Me di cuenta que la causante de todos mis males al fin y al cabo terminé siendo yo, no él. Porque yo me aferré a algo sin sentido, me aferré como si fuera sólido (como diría arjona) pero no estaba. Y ya no iba a estar nunca. A pesar de que en realidad, "si está"
Entonces, caí en la realidad. Salí de ese sueño o pesadilla que estaba viviendo, y hoy puedo sonreír sin tener que pensar por dentro que estoy matandome. Porque no lo estoy haciendo. Estoy viviendo como nunca, y me alegra (si, me alegra) saber que no es gracias a él.

Pero el fin de este comentario, no era para hablar de hoy, aunque terminé brindándole un párrafo bastante largo. Sino que, más que nada, a algo que me surgió hoy por algo que leí, escuché y hablé hoy.

¿Existe realmente el empezar de cero? Yo creo que empezar de cero (aunque ¡cuántas veces lo pedí!) no tiene sentido alguno. Es decir, no digo que no se deba intentar una segunda, tercera o cuarta vez (que también lo hice y lo continué pidiendo) sino que hacer esa segunda, tercera o cuarta oportunidad como si nunca nada hubiera pasado. No creo que sea fácil estar con alguien, sabiendo que te traicionó o que te lastimó como nunca nadie lo hizo. ¿Se puede volver a confíar? ¿Se puede dejar todo atrás, hacer borrón y cuenta nueva y seguir como si nada? En mi opinión, no.
Eso pasa con las segundas, terceras y cuartas oportunidades... nunca sacan nada fructífero, aunque de por medio no haya ni una traición. Es como que, si alguna vez se dió fin a algo, ES POR ALGO; algo que aunque intentemos a muerte hacerlo revivir... no se va a poder. Vamos, no es de pesimista, pero ¿como haces para levantar un muro de cemento que ya se cayó? ¿Como haces para sostenerlo? No creo que sea una tarea fácil, por experiencia propia, desde el lenguaje vulgar (tomando a Virginillo en mi texto) NO SE PUEDE. Nada será ni va a ser como lo fue alguna vez.
El tiempo, tomarse un tiempo. Es una burla gigantesca al amor que uno le pueda tener al otro. "Creo que tenemos que tomarnos un tiempo, porque no puedo aclarar mi mente" Quiere decir "no quiero estar más con vos" Nunca confié ni confiaré en los tiempos... los tiempos siempre traen cosas malas. Porque en ese tiempito que le das al otro, hace lo que se le canté las pelotas, porque eso es lo que quiere, ir por la vida probando otros sabores porque ya se cansó de vos, y después volver porque sabe que a vos te va a tener para siempre.
¿Es dura la realidad, no? Si. Lo es. Pero así es. Vivido por mi, sentido por mi, experimentado por mi. Pero así es.

No hay comentarios:

Publicar un comentario